Un estudio publicado el 22 de junio en la revista JAMA Network Open, dirigido por el Dr. Tianyue Zhang, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Zhejiang (China), encontró que el riesgo de diabetes tipo 2 era menor entre las personas de mediana edad que combinaban entrenamiento de fuerza regular con los niveles recomendados de ejercicio aeróbico y poco tiempo dedicado a comportamientos sedentarios, como ver la televisión.
Según los autores, una hora o más de entrenamiento de fuerza a la semana ya cumple con las directrices generales de salud pública, aunque los resultados sugieren que mantener el hábito de forma constante en el tiempo puede importar más que la cantidad total de ejercicio realizado en un momento dado.
El equipo recomienda incluir de forma explícita el entrenamiento de fuerza, y no solo el ejercicio aeróbico, en las futuras directrices de prevención de la diabetes tipo 2, especialmente en la mediana edad, un periodo clave en el desarrollo de la resistencia a la insulina.