Un estudio publicado en la revista Diabetes Care, y presentado por investigadores de la Universidad Curtin (Australia), analizó el efecto de la llamada obesidad sarcopénica: un perfil que combina la acumulación de grasa corporal propia de la obesidad con la sarcopenia, es decir, la pérdida de masa y de fuerza muscular.

Según los resultados, las personas con esta combinación tuvieron más de tres veces y media más probabilidades de desarrollar diabetes tipo 2 que las personas con una composición corporal considerada saludable. En concreto, casi el 15% de las personas con obesidad sarcopénica desarrollaron diabetes tipo 2 en un plazo de 10 años, frente a alrededor del 11% de las personas con obesidad sin sarcopenia y solo el 3% de quienes no tenían ni obesidad ni sarcopenia.

El autor principal del estudio, Zhongyang Guan, señaló que evaluar el riesgo de diabetes tipo 2 "debería ir más allá de la báscula", ya que la salud muscular, y no solo la cantidad de grasa corporal, también forma parte del rompecabezas a la hora de estimar el riesgo real de cada persona.